Cosas de Yucatán: los pescadores de cardenales y otras aves
Mérida,Yucatán, a 3 de septiembre de 2018.- Recuerdo que ahí por los años sesenta (1960) algunos meridanos se dedicaban a la grata diversión de pescar aves, como cardenales, canarios y loros, pero la pasión era la captura de cardenales.
Los "cardenaleros" acudían los fines de semana a diferentes montes en la ciudad de Mérida, entre ellos Petcanché, Chichí Suárez, el Reparto Dolores Patrón y hasta del sur de la ciudad como la Vicente Solís, Santa Rosa y la Mercedes Barrera.
Desde temprana hora, las cinco o seis de la mañana cuando mucho, numerosos grupos de pescadores de pájaros, "no de sililes" como se les dice a los que andan distraídos o con sueños que no se pueden cumplir, buscaban los mejores sitios en los montes donde abundaban los alados e instalaban sus jaulas bocatrampa, ya se oían el canto de los pájaros en montes y les respondían los bien amaestrados cardenales "maestros", que no pertenecían al SNTE ni eran hijos de Elba Esther Gordillo, eran verdaderos maestros y sus dueños los cuidaban con esmero, bien alimentados, sin faltar el chilito habanero que los hacía más cantadores y buenos para atraer a numerosas aves, pero los esperados con ansia eran cardenales o canarios, si caían azulejos, chinchinbacales, uichitos, eran bien aceptados, pero algunos de los pescadores de aves preferían soltarlos y esperar los codiciados cardenales, canarios o loros.
Se pasaban horas en el monte aguardando escondidos bajo la sombra de algún robusto árbol, abundaba la vegetación, aún no entraban los criminales constructores de vivienda,la mafia de fraccionadores, protegidos con los permisos del Ayuntamiento de Mérida, aún no existía la Semarnat y la Profepa, pero siempre había alguna dependencia federal que se decía protectora de los bosques, pero que al final con un cañonazo de 50 mil pesos otorgaban a los constructores la autorización para talar los montes, ésta dependencia era la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidraúlicos (SARH) a través de su mordelona dirección de Sanidad Vegetal.
Era muy grata la diversión de los pescadores de pájaros, se relajaban esperando que cayeran en las boca trampas de sus jaulas con el señuelo de una tapita de refresco con alpiste y el canto de los cardenales "maestros", bien rojos por su alimentación con chile habanero, eran rojos por naturaleza, no pertenecían a ningún partido de izquierda que se dicen rojos y muchos resultan ser como los azulejos.
Mientras pasaba el tiempo los "cardenaleros" o pescadores de pájaros, disfrutaban de un buen café y de sus cigarros Delicados, Negritos o Récord y de abundante plática. Recuerdo que acudían grupos de trabajadores ferrocarrileros, del extinto Diario del Sureste, médicos del Hospital O'Horán, de la Termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) instalada en terrenos de la colonia Alemán que estaba rodeada de montes. En todos los rincones de Mérida habían "cardenaleros" que concluían su grata tarea con la pesca de varios cardenales y de canarios que eran muy bien estimados y bien pagados y de loros.
Concluida la pesca, abordaban sus bicicletas y pocos sus motocicletas, cargando varias jaulas con su preciado tesoro, se oía el aletear de las aves recién capturadas sobre todo los loros de tonos amarillos o verdes y el canto triunfador del cardenal "maestro".
Era costumbre ver en las terrazas de muchas casas de Mérida, numerosas jaulas con cardenales y loros, a los bellos canarios y loros se les ponía siempre en la sala porque son aves muy delicadas y se les alimentaba muy cuidadosamente, con yemas de huevo sobre todo a los canarios, las jaulas siempre muy bien limpias y con alimento suficiente. Se usaban para tal fin latitas de aluminio inoxidable, muy poco plástico, creo que ésto nos lo trajeron gente de otras entidades.-
Ricardo Rojas Solís, Cosas de Yucatán.